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¿Tienes que estudiar durante el verano y no sabes cómo planificarte? ya se sabe que el verano es un gran momento para descansar. Pero esas horas extras que misteriosamente surgen con el calor pueden destinarse a formarse en pasiones que durante el resto del año, quizás, quedan aparcadas. Lo cierto es que sólo se necesita voluntad de estudiar y ello no es sinónimo de sacrificar tu ocio, ni mucho menos. En realidad si se tienen unos hábitos de estudio correctos se puede hacer muy llevadero.

A continuación te proponemos seis tips para motivarte a estudiar en verano:

1. Comprar artículos de papelería que te gusten
Tener algo nuevo que adores usar para estudiar es una manera de mantener el entusiasmo incluso en los días más sofocantes. Destina un pequeño presupuesto a recorrer las papelerías de tu barrio para adquirir materiales que te inspiren, como un paquete de resaltadores, libretas de post it de distintos colores, clips con formas o hacer tus propios marcadores de libros.

2. Estudiar en verano potencia la concentración. Debes de tener en cuenta que es mucho más fácil centrarse en las tareas que tienes que hacer si tienes un espacio de tiempo exclusivo para ello.

3. Marcar bien los tiempos que se van a dedicar a los estudios. Al no tener horarios establecidos en muchos casos durante julio o agosto, conviene que planifiques tu propio horario y tomes conciencia de que es lo mejor si quieres llegar a los objetivos necesarios para prepararte una asignatura. Se trata de repartir el tiempo diario al estudio con sus descansos incluidos y con tu tiempo de ocio.

4. Planear los periodos de descanso.  Trata de acomodar el horario de modo que no queden más de dos franjas de estudio por día, por ejemplo, entre las 8:30 y las 13:00 podría ser el primer periodo y el segundo, entre las 18:00 y las 21:30, así el calor no perturba tu concentración. Prueba de librar los fines de semana y los viernes por la noche  para centrar tus esfuerzos en el resto de la semana, de modo que puedas disfrutar de unas merecidas vacaciones, aunque sea en pequeñas dosis.

5. Respeta siempre tus horas de estudio y conciencia a tu entorno. Digamos que son “tiempos sagrados” para centrarte en tus estudios y conviene pedir a tus amigos, a tu familia o a tu pareja que no te llamen a determinadas horas, o comentarles que te vas a ausentar. De esta forma, podrás estudiar con las condiciones adecuadas y no estar pendiente del teléfono por ejemplo.

6. Premiar tu esfuerzo. No es sencillo estudiar en verano cuando puedes estar en la playa, en la pileta de un amigo o andando en bicicleta con tus primos. Una buena manera de mantenerte positivo es ofrecerte pequeños premios cuando alcances metas establecidas como terminar un tema, hacer tres ejercicios prácticos o concluir un par de páginas de resumen. Los premios veraniegos pueden estar relacionados con tomar un helado, dar una pequeña caminata cuando baja el sol, preparar una limonada fría o las actividades que te motiven y alivien la pesadez simultáneamente.